Etiquetas

, ,

Hoy el museo Guggenheim de Bilbao inaugura una exposición retrospectiva de Egon Schiele en la que se podrá contemplar alrededor de un centenar de obras de este maestro del expresionismo austríaco.

Autorretrato con chaleco amarillo. Egon Schiele (1914). Albertina, Viena.

Schiele, transgresión de la mirada excéntrica

Figura esencial dentro del arte en general y en concreto del expresionismo, Egon Schiele fue en parte canalizador de muchas de las influencias de su entorno en la Europa de principios del siglo XX, desde el Modernismo al interés por el funcionamiento de la mente humana, la psicoterapia o la individualización moderna de la persona. Pese a esto, la obra de Schiele destaca principalmente por su originalidad y habla al espectador de un creador transgresor, que supo desinhibir su mirada y retratar la humanidad, la sexualidad, la patologia y la muerte desde una perspectiva cruda y auténtica, a menudo a través de autorretratos descarnados.

Autorretrato con el ombligo al aire. Egon Schiele (1915). Albertina, Viena.

Desnudo femenino yacente con las piernas abiertas. Egon Schiele (1914). Albertina, Viena. (Hacer click sobre la imagen para ampliar).

Pareja sentada. Egon Schiele (1915). Albertina, Viena.

Además de la figura humana (o del pensamiento, los sentimientos y la personalidad expresados a través de la figura humana), Schiele posee varias obras de temática paisajística, entre las que abundan imágenes de ciudades o casas contempladas desde vistas aéreas, perspectivas que provocan cierto extrañamiento de lo conocido.

Casas antiguas de Krumau. Egon Schiele (1914). Albertina, Viena.

La presente exposición del Guggenheim, conformada con dibujos, acuarelas y guaches, propone un recorrido muy interesante a través de las distintas etapas de la carrera del artista.

Hasta el 6 de enero del 2013.

Más información:

Anuncios