Esto sí es un libro: The Lords & The New Creatures, de Jim Morrison

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Jim Morrison

Jimmy tenía un corderito, en el controvertido concierto de Miami en 1969, año de publicación de The Lords & The New Creatures

“Urge to come to terms with the “Outside”, by
absorbing, interiorizing it. I won’t come out,
you must come in to me. Into my womb-garden
where I peer out. Where I can construct a universe
within the skull, to rival the real”.*

Que Jim Morrison era un encantador de serpientes en el escenario lo sabemos todos. Su poesía, en cambio, se ha transformado en tierra de nadie desde su muerte: el mito del rock’n’roll psicodélico, de lo rebelde, del erotismo oscuro, sigue eclipsando al poeta. The Lords & The New Creatures recoge su obra poética primera en un libro que Morrison se autopublicó en 1969 y que sedujo al mismísimo Michael McClure, bestia inmensa de la poesía y uno de los pocos beats que nos quedan vivos.

La antología está dividida en dos partes. En la primera, The Lords (Notes on Vision) Morrison expone su visión del mundo moderno a través de un entramado de imágenes y asociaciones de ideas que evocan lo instintivo, lo irracional. Entre estas visiones sobre su percepción del funcionamiento inmanente del mundo, buscará la esencia social del teatro y el cine, relacionándolos con la magia de los chamanes, con lo más primitivo del ser humano. El vouyerismo como modus vivendi, los roles de actor y espectador en la sociedad, el papel de la televisión en la domesticación humana y todo aquello que se esconde tras a las impresiones superficiales de la realidad y da forma a nuestra existencia será pasto de su prosa poética. Estos textos, muchos de ellos bastante crípticos, probablemente nacieron en sus años de estudiante de cine en la Universidad de Florida, carrera que terminó pero de la que posteriormente se desentendió.

En The New Creatures la poesía se vuelve más huraña. El mito, la leyenda, la religión, el sexo, el horror, la naturaleza, la muerte, todo aquello que invocaba sobre el escenario ante las masas, convertido él mismo en chamán y sirviéndose de música, gesto y palabra, se transforma aquí en mensaje en clave, en enigma. En santo y seña para poder cruzar el umbral y llegar… al otro lado, claro.

* Urge hacer las paces con el “Afuera” / absorviéndolo, interiorizándolo. Yo no saldré / tú debes entrar dentro de mí. Dentro de mi útero-jardín / desde el que yo miro hacia afuera. Donde puedo construir un universo / dentro del cráneo, que rivalice con lo real.

The Lords & The New Creatures
Jim Morrison: The Lords & The New Creatures
Editorial: Simon & Schuster
Páginas: 141
Año: 1987

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La imagen de la mujer en la Prehistoria: el misterio de las Venus paleolíticas

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Venus de Willendorf

Venus de Willendorf

A lo largo del Paleolítico y ya desde época Auriñaciense (38.000 – 30.000 AP), encontramos representaciones de la figura femenina en el arte mueble y en el rupestre, ya sea en forma de grabados, relieves o esculturas de bulto redondo. Estas imágenes se extenderán desde los Pirineos franceses hasta Polonia y Siberia, siendo descubiertas a finales del siglo XIX por los padres de la arqueología. Algunas de ellas ya forman parte de nuestro imaginario colectivo, como la celebérrima Venus de Willendorf. Pero ¿qué son, en realidad, estas Venus? ¿Con qué intención fueron talladas, y por quién? Decenas de miles de años nos separan de sus secretos, pero nada nos impide repasar lo que sabemos hoy de ellas y viajar con la imaginación al momento en el que comenzó a crearse la imagen de la mujer.

Venus de Berekhat Ram

Venus de Berekhat Ram

Algunos expertos han querido ver antecedentes de estas imágenes paleolíticas en fragmentos de roca de ni más ni menos que entre 200.000 y 300.000 años de antigüedad. Es el caso de las presuntas Venus de Berekhat Ram y de Tan-Tan; a falta de quórum, aún no se ha determinado si se trata de obra humana o de formas naturales que sólo un espectador generosamente dispuesto daría por esculturas.

Así que, de momento, las primeras representaciones femeninas aceptadas por la comunidad investigadora son las que nos llegan desde el Auriñaciense en forma de pinturas rupestres de vulvas. No es un caso aislado: desde esta época, proliferan las imágenes exclusivamente de órganos sexuales, tanto de hombre como de mujer.

Camarín de las vulvas, cueva de Tito Bustillo. Asturias.

Camarín de las vulvas, cueva de Tito Bustillo. Asturias.

No será hasta el Gravetiense, 30.000 años antes del Presente, que el modelo conocido como Venus paleolítica surgirá en varios puntos de Europa. Se trata de representaciones de pocos centímetros, en las que puede aparecer el cuerpo femenino al completo o tan sólo algunas partes de él. A menudo presenta el rostro difuminado o sin determinar, aunque muchas de estas figuras fueron decoradas con incisiones, motivos geométricos y pinturas.

Existe un tipo de Venus muy frecuente que se esculpe o pinta desnuda, con caderas, vientre, pechos y trasero exageradamente voluminosos. A este modelo se lo conoce como Venus esteatopigia, porque refleja dicho fenómeno de acumulación de grasas en zonas concretas del cuerpo, fenómeno que se puede observar en algunas etnias africanas, como entre los bosquimanos, o en algunos casos de obesidad mórbida.

Venus de Lespugue

Abundantes muestras de estas Venus fueron halladas sobre todo en Francia, como la Venus de Lespugue, la de Brassempouy o la Venus del Cuerno de Lausell, aunque como decíamos arriba el modelo paradigmático de Venus es el de Willendorf, Austria. Otra figura muy conocida y original por el material del que está hecha (quizás una de las primeras obras cerámicas conservadas) es la Venus de Dolní Věstonice.

Venus de Lausell

Venus de Lausell

Venus de Dolní Věstonice

Venus de Dolní Věstonice

Ya en el Magdaleniense (15.000 – 8.000 BP), las representaciones antropomórficas femeninas se diversifican, estilizándose en modelos delgados, casi abstractos, encontrándose algunos decorados con adornos o vestidos. De esta época cabe destacar las figuras femeninas esquemáticas, mujeres vistas de perfil a las que les faltan la cabeza y los pies y que, en ocasiones, son representadas con brazos y pechos. Pertenecen al Magdaleniense inferior y son ya muy diferentes, a nivel formal, de las Venus esteatopigias.

Venus de Gönnesdorf

Venus de Gönnesdorf

Un yacimiento excepcional por sus hallazgos de figuras esquemáticas es el de Gönnesdorf, en Alemania. En él se encontraron numerosas plaquetas grabadas con estas siluetas, a veces agrupadas por parejas y con un rayado sobre el cuerpo que podría querer significar ropa. En otras placas, una figura con un bulto en la espalda podría interpretarse como portadora de un bebé.

Por último, cabría destacar las Venus siberianas y las de Mezine, Ucrania, aunque las figuritas de Mezine resultan harto conceptuales como para poder considerarlas representaciones de la mujer. De hecho, su forma, similar a la de un ave, hace que los investigadores discrepen sobre la posible relación con la feminidad de estas tallas encontradas en chozas del mismo período que las esquemáticas.

Figuras de Mezine

Figuras de Mezine

Curiosamente y como apuntábamos al principio, a día de hoy sigue sin haber ni rastro de estas Venus en la Península Ibérica. Y digo curiosamente porque este territorio se conoce por la considerable cantidad de obras muebles y rupestres paleolíticas que han ido apareciendo desde finales del XIX, algunas de ellas de increíble factura como las pinturas de Altamira. Algunos estudiosos afirman que la animalizada Venus de las Caldas podría entrar dentro de este grupo de figuras, pero de momento esta propuesta, que rompería el vacío de Venus en la Península, no goza de consenso.

Venus de las Caldas

Venus de las Caldas

Volviendo a la pregunta inicial, porque seguimos igual de intrigados (o más) que cuando comenzamos este paseo milenario, ¿qué debieron simbolizar en su día estas imágenes de la mujer? Mucho se ha especulado sobre ellas: iconos de fertilidad, objetos mágicos, ídolos, representaciones del ideal de belleza del momento o de deidades femeninas… No hay manera de descubrir su función original, aunque la amplia producción de estas Venus y su difusión en un espacio tan dilatado nos hablan de su importancia dentro de las comunidades paleolíticas, así como, posiblemente, de la relevancia del papel ocupado por las mujeres dentro de estas sociedades.

Bibliografía:

  • DELPORTE, H. La imagen de la mujer en el arte prehistórico. Ediciones Istmo, 1982.
  • MAS CORNELLÁ, M., MENÉNDEZ FERNÁNDEZ, M., MINGO ÁLVAREZ, A. El arte en la Prehistoria. Editorial UNED, 2009.

Esto sí es un libro: Cada vez que decimos adiós, de John Berger

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El indomable John Berger

El indomable John Berger

“Cuando una causa justa es derrotada, cuando se humilla a los valientes, cuando se trata a los hombres probados en el fondo y en la boca de los fosos como si fueran basura, cuando se aniquila la nobleza y jueces en los tribunales aceptan mentiras y se paga a difamadores para que calumnien con sueldos con los que podrían vivir las familias de una docena de mineros en huelga, cuando la policía de Goliat con sus cachiporras sangrientas no está en el banquillo de los acusados sino en el Cuadro de honor, cuando se deshonra nuestro pasado y se ignoran las promesas y los sacrificios con sonrisas maliciosas, cuando familias enteras comienzan a sospechar que los poderosos no escuchan razones ni argumentos, y no hay apelación posible, cuando de a poco se cae en la cuenta de que no importan las palabras que figuran en el diccionario, no importa lo que diga la reina o lo que informen los corresponsales en el parlamento, no importa el nombre que elija el sistema para enmascarar su desvergüenza y su egoísmo, cuando de a poco se cae en la cuenta de que Ellos están dispuestos a destruirnos, a destruir nuestra herencia, nuestro talento, nuestras comunidades, nuestra poesía, nuestros clubs, nuestro hogar, y si es posible, también nuestros huesos, cuando finalmente el pueblo cae en la cuenta de todo esto, puede que piense que ha llegado la hora del crimen y la venganza justa. (…) Esa visión comienza a recorrer el mundo. Los héroes vengadores aparecen en sueños y pueblan las esperanzas. Los despiadados les temen, pero yo, y tal vez tú, les damos nuestra bendicion”. (Mineros, 1989).

John Berger (Londres, 1926) no necesita de muchas presentaciones: crítico de arte, escritor y pintor, gran divulgador de la cultura desde un compromiso político y social inequívoco, es un mito viviente. Cada vez que decimos adiós (Keeping a Rendez-Vous en la versión original) recopila veinticuatro de sus ensayos, publicados en varios medios y revistas entre los años setenta y noventa. En muchos de ellos Berger parte de una imagen dada, una pintura, una escultura o una fotografía, para hilvanar sus propias reflexiones sobre la sociedad, la naturaleza del cine, del teatro, de la pintura, sobre las relaciones humanas, la explotación y la lucha de clases, la Historia, la muerte, la belleza, la mierda. Berger mira al mundo de frente y nos habla de todo lo que hay en él sin remilgos y con una clarividencia a veces salvaje. Como a Terencio, nada humano le es ajeno, nada ignora su prosa poética, que arrastra al lector y se lo lleva muy lejos. Pollock, Allende, Giorgione, Turner, Esopo, Zurbarán, la capilla Scrovegni. “Viajo. Vivo los años”, nos dice en la nota que abre este libro. Pero queda claro al recorrer estos escritos que Berger no sólo viaja y vive, sino que lo hace de la mejor manera posible: intensamente.
Y además se nos lleva con él.

***

John Berger, Cada vez que decimos adiósJohn Berger: Cada vez que decimos adiós
Editorial: Ediciones de la Flor
Páginas: 286
Año: 1997
Traducción: Graciela Speranza

¡Vuelta a la Pipa!

Queridos colegas y amantes del arte,

La Pipa ha estado guardada en un cajón todos estos meses en los que he tenido varios trabajos y asuntos que no me han permitido seguir escribiendo en ella… hasta hoy. Me alegra mucho deciros que volvemos, como los niños al cole, pero nosotros volvemos a lo nuestro, que es la cultura. Queremos estrenar este prometedor mes de Septiembre con unas novedades que os cuento a continuación:

  • En vistas de optimizar recursos e información, desaparece el recién creado Esto sí es un libro (sección literaria de la Pipa, abierta como blog independiente) para quedar integrado en la misma Pipa, que a partir de ahora será blog no sólo sobre arte sino también sobre literatura. Es decir, que a lo largo de los siguientes meses iremos migrando los artículos del Libro a la Pipa (perfecto para releerlos si ya los habíais leído o para descubrirlos en caso contrario), y publicando nuevas reseñas sobre libros interesantes como poco. El Libro estará abierto hasta el próximo lunes 8 de setiembre, por si lo queréis visitar, que bien bonito es. La lista de todos los artículos sobre literatura la podréis consultar en la pestaña Esto sí es un libro.
  • Cambios en la Pipa: en la misma línea de reunir información para tenerla más a mano, encontraréis una nueva pestaña llamada Todos los artículos, donde podréis repasar de un vistazo todo lo que se ha publicado en la Pipa hasta hoy. Al lado de ésta Más allá de la Pipa resume algunos de los textos que he publicado en otros medios sobre ilustración y arte en general. También he eliminado el apartado Sobre mí (no hace falta que los señores de Internet tengan tanta información personal gratis para sus pérfidos quehaceres) y a cambio os he dejado mi LinkedIn en el apartado Contacta.
  • Y por último, muy importante, la Pipa se abre a colaboraciones. Pese a que me chifla escribir en este blog y aunque tengo decenas de artículos en el tintero, normalmente encuentro poco tiempo para dedicarle, de ahí que a menudo esté inactivo. Así que me gustaría invitaros a participar en él. Si os gusta la Pipa y os apetece compartir vuestros artículos en ella, ya sea sobre arte o sobre literatura, seréis bienvenidos: exposiciones que hayáis visto y que valgan la pena, comentarios de obras, reseñas de libros (de arte, filosofía, novelas, música, cine, teatro, política y sociedad…). Escribidme a holaestosiesunapipa[arroba]gmail.com, cuantos más seremos más escribiremos.

Año Nuevo (porque sí, el año empieza realmente en Septiembre), Pipa Nueva.

Abrazos,

Mar

Esto sí es un libro

Lev TolstóiAmigos, me hace mucha ilusión presentaros un blog que llevo tiempo preparando y que surge como sección literaria de Esto sí es una pipa.

Se llama Esto sí es un libro y funciona como club de lectura, así que os invito a daros una vuelta por él y a decir la vuestra. Cada semana iré creando nuevas entradas, así que si os apetece recibirlo directamente en el correo para estar al día también existe la opción de subscribirse, como aquí en la Pipa.

De momento encontraréis una reseña sobre los Diarios de Tolstói y otra sobre Incerta glòria, de Joan Sales, además de tres artículos recomendados muy interesantes.

¡Aquí os lo dejo, un abrazo y feliz lectura!

Esto sí es un libro